martes, 2 de diciembre de 2008
Bueno hoy os hago un recordatorio de mi relato: Mis esperanzas, que solo tiene dos capitulos pero mucho sentimiento :$:$
Primer capitulo: ¿Cómo conoci a Laura?
Primera parte
Segunda parte
Tercera parte
Segundo capitulo: En sus manos
Primera parte
Segunda parte
Tercera parte
Cuarta parte
Quinta parte
Sexta parte
Séptima parte
Octava parte
Novena parte
=) La verdad es que lo he releído todo del tirón y que quereis que os diga, tengo mis fallitos, pero me gusta =)
Etiquetas: en sus manos, mis esperanzas, recordatorio
martes, 26 de agosto de 2008

¿Qué sentir en ese momento? En el momento en el que el hombre que más amas en la vida, te dice que va a ser padre, que va a tener un hijo con otra persona. ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Porqué?
Mi vida se estaba descontrolando y lo que más odiaba tener en la cabeza, me rondaba de nuevo: esas malditas preguntas. Preguntas, preguntas y más preguntas.
Sergio me solto, le caían unas lágrimas enormes de los ojos, se hechó hacia atrás y se tapó la cara con las manos. Sentía su miedo, sus dudas y su sufrimiento. No aguantaba más viéndolo llorar tan desconsoladamente, como un niño que ha sido castigado, así que mi boca dijo:
-Quieras o no, hoy vas a subir a mi casa, hay habitaciones de sobra.
Sergio no dijo nada, pero supe que había aceptado mi decisión en el momento en que le di la mano y no se soltó, me apretó fuerte la mano como símbolo de agradecimiento y con ganas de que el mundo no volviese a girar, que todo se parase, solos el y yo en aquel desgraciado mundo.
Abrí el portal y nos metimos en el ascensor.
Ya más tranquilo, Sergio controlaba sus lágrimas. Mientras ascendíamos íbamos acariciando nuestras manos y jugueteando con nuestros dedos.
Dentro de casa, las luces del salón estaban encendidas, miré el reloj, ya eran las diez y tres minutos, Sara ya había llegado de su escapada de enamorados.
Cuando entré y pasé, inevitablemente, por delante del salón para ir a la cocina, Sara gritó con cara de sorpresa:
-¿Qué hace ese aquí?
-Tranquila, tengo mucho que contarte, mañana hablamos -dije sin soltarle la mano a Sergio-
Una vez en mi cocina, cerré la puerta y muy a mi pesar me separé de la mano de Sergio para preparar algo de cenar.
-No tengo hambre -otorgó Sergio, y se sentó en la única silla de la cocina que estaba de espaldas a mi-
-Pues vas a tener que cenar algo porque a Sara no le gusta que queden sobras y se enfada, y cuando digo Sara hablo de mi.
Mientras me peleaba con el horno y metía la pizza en el, Sergio habló:
-No salí nunca por la noche en los dos años que estuve en Salamanca, solo me dedicaba a estudiar con la intención de volver, pero ese dia yo estaba contento, porque el día siguiente iba a volver a Ourense, para siempre, asi que unos amigos consiguieron saliese para despedirme durante lo que ellos dijeron que serían un par de horas. A la hora y media, ya estaba borracho, una cica se me acercó, se parecía tanto a ti... Empezamos a bailar y acabé en los baños del pub con ella encima mia y sin ningún preservativo a mano. Yo no me enteré de nada, no sabía ni su nombre.
Cuando conseguí volver a la barra escapandome de aquella mujer sin corazón, bebí con ganas de no poder recordar nunca jamás.
Sin más recuerdos de esa noche, me levanté a la mañana siguiente en casa de un amigo, con la resaca y con el peso en mi conciencia de aquella chica. Casi no vuelvo, pero era diciembre y por lo menos tendría que pasar las vacaciones de navidad con mi madre.
Me mandó algunos mensajes después, alguien le había dado mi número de teléfono, su nombre era Lucía, pero no me importaba.
No se que hacer, ahora sin mas me llama y me dice que está embarazada y que solo se enrrollo conmigo en lo que fueron el mes de noviembre, diciembre y enero, dice que coincide con el estado en el que está. No supe que responderle y le colgué.
Me sentí mal, yo si que había tenido relaciones depués de que el se fuera, quizá por despecho o quizá por las ganas de volver a sentirme querida. No queria que Sergio se sintiese culpable, tal vez asi tampoco lo haría yo. Así que me acerqué a el y le abracé por la espalda, en ese momento los dos cerramos los ojos, aun no nos habiamos saboreado todo lo que nos gustaría, pero de repente el horno sonó, fui a coger la pizza, quemaba, le noté levantarse y acercarse hacia mi, me giró, me sentó en la encimera de la cocina y me besó...
Quizá, tal vez, igual continue...*
Sara*
PD: Más o menos...
domingo, 24 de agosto de 2008

Nos miramos de arriba abajo, con una distancia de un metro entre los dos, sentia el impulso de abrazarle, de quedarme a vivir en aquellos brazos pero estaba inmovil, solo sabia mirar a aquellas manos sin vida, que tanto habia acariciado y que me estaban respondiendo a casi todas mis preguntas.
Cuando alce la vista me tope con sus ojos. Nuestros ojos sinceros decian sin emitir sonido, lo que nuestros corazones pensaban y nuestras bocas no sabian expresar con palabras. Observando aquellos ojos pude ver que nunca se habia olvidado de mi que se sentia culpable por haberme dejado sola y abandonada, pude ver que a Sergio si le habia corroido la distancia, pude ver de que Sergio habia sufrido durante los dos anhos que habiamos estado separados, pude ver entonces de que Sergio aun sufria en silencio, que tenia miedo de no poder recuperarme, que tenia miedo de que yo hubiese encontrado a otra persona, que tenia miedo, tanto miedo como yo. No se lo que Sergio habia visto en mis ojos, probablemente miedo y sufrimiento, solo se que desnudamos nuestros sentimientos lagrima a lagrima, sientiendonos cada vez mas dentro de una bola de cristal.
Aquello parecia un espectaculo teatral mudo, alguna gente se paraba a observarnos. Quiza les gustaba el teatro o quiza les daba morbo ver llorar a la gente. Calculo que pasarian veinte minutos cuando tube que apartar mis ojos de los suyos, un pequenho ninho, de no mas de siete anhos, de tirabuzones rubios y ojos claros, choco contra mi pierna y callo redondo al suelo emitiendo unos gemidos que cualquier programa de debate televisivo del corazon estaria dispuesto a pagarle un dineral simplemente por su alto tono de voz y por su poca delicadeza. Me seque las lagrimas, recogi al despistado ninho del suelo y se lo entregue a la unica madre que me hizo senhas, la susodicha no se movio de la mesa de la cafeteria en la que estaba ni para recoger a su hijo, que de nuevo salio corriendo en busca de mas piernas con las que chocar.
Cuando volvi Sergio estaba esperandome. Se habia secado las lagrimas. Pero ninguno de los dos tenia miedo ya.
-Vamos a buscar algun bar donde podamos sentarnos tranquilos? -dijo entre sollozos-
-Esta bien
Comenzamos a caminar, sin rumbo, pero nuestra companhia bastaba para guiarnos. Evitabamos mirarnos, pero a cada paso, yo rozaba su mano con mis dedos, el sonreia por lo bajo.
Nos sentamos en el primer bar que encontramos, los dos pedimos un agua. Iba a mirar mi movil y cogi el bolso, me di cuenta que en todo el dia no habia vuelto a fumar y no sabia si a Sergio le gustaria que lo hiciese, asi que deje la cajetilla donde estaba y al ver que el movil estaba lleno de llamadas perdidas y de mensajes decidi hacer lo mismo que con el paquete de tabaco. Cuando nos trajeron el agua y la camarera nos dejo a solas le dije a Sergio.
-Tus ojos y tus manos ya me han ensenhado todas las respuestas que necesitaba para recomponer mi corazon. Pero como has sabido donde vivia? Vas a quedarte a vivir en Santiago?
-El mes pasado llegue de Salamanca fui a hablar con tus padres, casi llaman a la policia cuando me vieron atravesar la puerta, pero les conte todo lo sucedido y les explique que tu merecias saber la verdad, que merecias aclarar tu corazon y tus ideas, aunque ya no me quisieses mas, debias saber lo que habia ocurrido. Les hice prometer que no te dirian nada, que era yo el que debia arreglar toda esta historia-hizo una pequenha pausa para tragar saliba y continuo- Al principio me daba miedo volverme, por eso me matricule en la universidad de Salamanca, ya habrias hecho tu vida, igual hasta ya estabas casada, pero quien no arriesga no gana, y ademas queria que supieses que nunca habia dejado de amarte y que no era tan cabron como tu pensabas que era. Asi que gracias a que mi madre se sentia un poco sola y que mi padre habia encontrado en Salamanca una nueva esposa, consegui volverme para Galicia. Y nada, ahora vivo en una casa a las afueras con mis tios, normalmente nunca estan pero han venido hoy para quedarse toda la semana, no se que papeleo tienen que hacer.
-Ingenieria informatica? -pregunte-
-Si -respondio bebiendose todo el agua de un tiron- Ademas de decirte todo eso queria entregarte esto.
De su anorak, saco como un taco de lo que parecian cartas, atadas por un cordon de color malva.
-Solo te he traido diez, espero que cuando las leas me pidas que te traiga el resto, pero no me cabian todas en el abrigo.
Le sonrei como nunca lo habia hecho los pasados dos anhos y coji aquellas cartas y las guarde en el bolso.
Decidimos irnos ya, yo estaba cansada y no me apetecia coger el coche, asi que le dije a Sergio si me llevaba en el suyo. El coche de Sergio era un Renault Clio, parecia que en Salamanca se habia portado muy bien, el ya sabia donde vivia yo, asi que no me hacia falta guiarle, por tanto, decidi echarme una pequenha siesta en aquel comodo coche, con la mejor de las companhias. Ahora si me sentia liberada, con el poder de la verdad de mi lado, y del otro tenia al amor de mi vida, asi si que no tenia miedo.
Cuando llegamos al portal de mi casa, la situacion parecia un poco incomoda, pero me recordaba a los viejos tiempos, a nuestro primer beso, en mi portal, cuando el me habia acompanhado a casa para que no me volviese sola. Y como siempre, sin pensar le pregunte:
-Quieres entrar?
Continuara...*
PD: Sigo con el portatil italiano que no puedo poner ni enhes ni acentos. Hoy me ha costado escribir.. seran los sentimientos, quiza no este demasiado como siempre. Empalagosa??
Sara*
Etiquetas: alma gemela, amor, destino, en sus manos, manos, Santiago de compostela, sara, Sergio
sábado, 23 de agosto de 2008

Atacar a Sergio con todas aquellas preguntas que tantas pesadillas me habian provocado, resulto servirme de balsamo, sabia entonces que pronto conoceria las respuestas. Sergio respondio:
-Quiza sea mejor que quedemos en algun sitio, el telefono no es un buen medio para hablar estas cosas
No sabia que decir, verlo despues de dos anhos, mirarle de nuevo a los ojos, ver aquellos labios que no podria besar, observar aquellas manos que no podria rozar, recordar nuestros momentos cada vez que mirase a alguna parte de su cuerpo... Pero debia afrontar aquello como la chica madura que siempre quise llegar a ser. Queria ir y queria saber las respuestas a todas aquellas preguntas que realmente para mi no tenian respuesta como por ejemplo, por que me habia dejado?, por que no quiso volver a hablar conmigo? si su amor fuese tan fuerte como el decia, no seria capaz de mirarme y no besarme cada vez que me mirase, por que no dejo que yo eligiese lo que yo queria? y ante todas estas preguntas habia una que me rondaba con mas fuerza que todas, sabria Sergio responder a todas y cada una de mis preguntas? Tenia miedo, ya se y todo el mundo lo sabe que soy muy miedosa en todo lo relacionado a temas sentimentales pero ese no era dia para echarse atras, asi que me repeti la frase -quien no arriesga no gana- unas doce veces, a la decimo tercera, numero gafado para algunas personas supersticiosas, dije:
-Tienes razon, te parece bien hoy?
No se realmente si lo dije porque sabia que no se lo esperaba y de alguna forma pensaba que asi podia intimidarlo, el caso es que me salio sin pensarlo y por sorpresa. Pero mas me sorprendio su respuesta al oirle decirme:
-Quieres que te pase a buscar o ya quedamos directamente en algun lado?
-Casi prefiero que quedemos en la plaza roja -asi lo veria desde lejos-
-A las seis y media te parece bien?
-Alli estare.
-Un beso Sara. Te qui...pipipipi
Si, colgue otra vez, ya se que parece que voy de dura, pero no quiero que me revuelva sentimientos.
Cuando me mire de arriba abajo, me di cuenta de que aun no me habia vestido, de que solo llevaba la ropa interior puesta y porque se me habia ocurrido que era domingo y que probablemente, Sara, mi companhera de piso llegaria de su viaje de enamorados y suponia que no le haria ninguna gracia que yo correteara por el piso desnuda.
Me dirigi hacia mi armario, solo tenia menos de una hora para vestirme porque ya habia decidido que no me iba ni a peinar, ni a maquillar, seria yo, como siempre lo fui, como el siempre me recordo. Mi armario llevaba por lo menos tres meses sin ser ordenado, busque y busque entre aquellas montanhas ropa y ropa que cada semana parecian reproducirse, y por fin, di con ella, era una simple blusa negra, tenia dos lazos de cada lado, y por la parte de delante, cinco botones de los cuales solo dos llevaria abrochados. Cogi mi pantalon gris, mi chaqueta de punto gris, mis victorias negras, mi abrigo negro y mi bolso. Lo tire todo en la cama, y lentamente fui poniendome cada una de aquellas prendas que antanho Sergio me habia quitado, Sabia que el recordaria la ropa que hoy me iba a poner.
Cuando ya estaba lista serian las seis y cuarto, las tres tilas habian hecho efecto y estaba tranquila, asi que cogi el coche para dirigirme hacia mi destino.
Durante el recorrido, consegui no pensar en nada, iba escuchando musica as que me centre en cantar las canciones, pero intuia que en el momento del reencuentro, ninguna cancion me valdria para calmar los nervios.
Tarde por lo menos diez minutos en aparcar y aparque como siempre, como pude, en el primer sitio que encontre, lo mas cerca posible, ya eran las siete menos veinte, asi que me dirigi rauda y veloz hacia la plaza roja, no queria que Sergio pensase que no estaba preparada, o que no queria ir.
Queria verlo antes de que el me viese a mi asi que fui entre la multitud y me dispuse en el sitio en el que menos me podria ver y en el mas cercano posible a el.
Alli estaba, no podia creer que despues de dos anhos le volviese a ver, el estaba alli, en medio de la plaza, mirando el reloj, no habia cambiado nada, solo su barba, la cual se dejaba asomar un poco mas de lo normal. Llevaba un pantalon negro y un anorak que le habia regalado yo, era de color azul electrico. Mi estomago se revolvia, sentia que le queria, que le amaba y que no podia hacer nada contra esos sentimientos, solamente ignorarlos. Hasta que saco sus manos de los bolsillos no me habia fijado en ellas, estaban como gastadas por el tiempo, parecia que habian cambiado, parecia que habian perdido toda la vida que tuvieron, sentia que tenia que agarrarlas y acariciarlas, que estaba maltratadas, descubri entonces por todo lo que Sergio habia tenido que pasar.
Paso a paso, muy lentamente me fui acercando hacia el, iba mirando al suelo, sentia su dolor, y al mismo tiempo sentia nuestro amor. Cuando alze la vista, el me estaba mirando...
Continuara..*
Sara*
PD: Portatil italiano que no tiene ni enhes ni acentos... Quiza cada dia esto se esta volviendo mas nhonho, cursi y romantico... Opinarr. Es el capitulo este que es largo, es lo que tiene el amor que no me deja acabar xD =)
Etiquetas: amor, en sus manos, manos, plaza roja, preguntas, Santiago de compostela, sara, Sergio
viernes, 22 de agosto de 2008

Colgue, si, lo se, lo siento, tengo miedo, es normal, no quiero que me vuelvan a hacer danho otra vez, la vez pasada ya lo habia pasado suficientemente mal como para que se repitiese, queria hablar con el pero no sabia si era que me faltaban fuerzas, o que no estaba reparada solo se que los proximos dos intentos no mejoraron con respecto al primero. Alba y Manu tuvireron paciencia, sabian que no era momento para presionarme, era mi decision y por lo tanto tendria que estar preparada para afrontar aquello yo sola y para ver de nuevo los fantasmas de pasado que tanto me habian costado olvidar.
Tres horas despues de que Laura se fuese de mi casa, mi vida estaba patas arriba, nisiquiera me habia duchado, habia estado leyendo, comiendo, pensando, llorando y hablando con Manu y Alba, pero aquello ya era demasiado guarro hasta para mi, asi que decidi ir a ducharme, no sin antes, despachar de la manera mas educada posible a Alba y a Manu, queria estar sola y no queria machacarles mas con mis pensamientos. Les tuve que prometer que despues de ducharme, vestirme y peinarme les llamaria para salir a dar una vuelta y airearme.
Una vez en la ducha, uno de nuestros momentos volvio a asaltarme.
Ese fin de semana mis padres se habian ido a Lugo, a ver a la familia paterna, yo habia justificado una pequenha gripe a lo que yo sabia que era una simple tos, solo para quedarme.
Ese fin de semana tuvimos muchos momentos, pero me vino a la cabeza este en especial. Era viernes, habiamos decidido salir a dar una vuelta pero ninguno de nuestros amigos salia es noche, por lo tanto sobre las dos y media, tres menos cuarto ya estabamos en casa. Abri la puerta y mientras caminaba lentamente por el pasillo hasta el banho, fui sacandome una a una cada prenda que estorbaba en mi cuerpo. Sergio me seguia, sonriendo, a la vez que dejaba atras mi chaqueta, mi camiseta, mi pantalon, mis zapatos... Cuando me meti en la ducha, abri el grifo, el agua estaba caliente, sergio me miraba a traves de la mampara e inesperadamente, la abrio, y con toda la ropa se metio dentro, Sergio siempre sabia como sorprenderme, y como hacerme reir. Nos besamos, poco a poco, fui quitandole su ropa mojada. Nuestros cuerpos se rozaban a la par que resbalan con el agua...
No quise recordar mas, pero ese momento me hizo darme cuenta de que tenia que arriesgarme si queria ganar, asi que sali de la ducha, me seque y con solo la ropa interior me dirigi hasta el telefono, sabia que esta vez si que lo haria, asi que no merecia la pena miedo, marque el numero que ya me sabia de memoria.
-Quien? -sono su voz-
-Soy Sara.
La verdad es que no habia pensado que decirle, pero ya habia dado un paso y le habia dicho que era yo.
-Sabia que eras tu, solo queria que estuvieses preparada para decirmelo y hablar conmigo.
-Pues podias haberme ayudado un poquito. -dije de broma.
-Lo siento -dijo, pero sabia que no se referia a mi respuesta anterior.
De repente, mil preguntas salieron de mi boca.
-Como sabias que estaba en Santiago? Como sabias donde vivia? Estas en Santiago? Sigues viviendo en Salamanca? ...
Continuara..*
PD: Portatil italiano que no tiene ni enhes ni acentos...
Sara*
http://www.adn.es/comunidad/comunidades/articulo/20080822/NWS-1320-manos.html#a_comentarios
Etiquetas: alba, Como conoci a laura?, ducha, en sus manos, manuel, momentos, Santiago de compostela, sara, Sergio, telefono movil
miércoles, 20 de agosto de 2008

Durante aproximadamente, pude calcular, media hora, Manu y yo no articulamos palabra, su abrazo intenso me daba la fuerza suficiente para no ir corriendo a la primera ventana y dejar que la fuerza de la gravedad hiciese su trabajo. No se porque lo pase tan mal en ese momento, era lo que estaba esperando que sucediese desde hacia dos anhos, siempre quise que Sergio volviese y ademas tenia una buena escusa pero pensaba en lo tonta que habia sido, en porque no habia confiado en el, en porque no fui a Salamanca a buscarle, en que pasaria ahora, en donde estaria, en si volveriamos a estar juntos algun dia... Manu interrumpio mis reflexiones:
-Sara, deja de rayarte. Debes llamarle.
-Tengo miedo Manu.-solloce
Manu no dijo nada solo me beso la frente, desde entonces no me habia dado cuenta, pero a Manu ya le empezaba a asomar su extravagante, original y distinguida barba pelirroja, que me recordaba a Pablo Motos.
-Dejatela mas larga, sabes que me gusta.-expuse intentando animarme un poco
-Lo hare aunque sabes que nunca te hago caso.
Mientras Manu, muy a su pesar, recogia, fregaba y limpiaba la cocina, yo pensaba de nuevo y reflexionaba. Decidi llamar a todas mis consegeras y despues de contar y recontar la historia mil veces, la respuesta siempre era la misma, «llamale«. Entre las llamadas, a veces oia sollozar, escepto en la llamada de la serena de Alba. Ella sabia que me costaria llamarle, y recuerdo que me dijo «Dentro de quince minutos estare ahi como por lo menos, no hayas cogido el telefono y marcado su numero cuando yo haya llegado, le llamo yo.« y me colgo. Sabia que lo haria, Alba era capaz de todo pero tenia que ser yo la que debia llamar al hombre que mas habia amado en el mundo.
«A Alba la conocia desde el colegio, desde los cinco anhitos. Ella era otra de mis grandes amigas, era genial y muy muy alegre y junto conmigo la mas sociable de nuestro grupo, siempre que saliamos las dos juntas de fiesta, que era la mayoria de las veces, creabamos un aura a nuestro alrededor que hacia que recordaramos aquellas noches como las noches mas memorables. Ella era alta. Delgada pero con curvas. Tenia el pelo liso y largo. Sus ojos eran marrones y su nariz era pequenha y especial. Alba siempre decia lo que tenia que decir, era sincera y cuando algo iba mal ella sabia como arreglarlo. Para ella no existian problemas, ella era feliz, vivia sin molestar a nadie y sabia como hacer para que nadie la molestara a ella. En las injusticias siempre era la que mas se comprometia con la causa. Recuerdo una vez, cuando eramos pequenhos que Martin, si asi era como se llamaba, le levanto la falda a Ana, y a Alba no se le ocurrio otra cosa que organizar un ring en el que se pelearia por defender a Ana. Asi ocurrio miles de veces en el colegio, podria escribir un libro de cuentos, "Las peleas de Alba" o "Alba la defensora del recreo" pero eso ya seria otra historia.«
Cuando Alba llego, una brisa fresca y alegre inundo la casa, senti que respiraba de nuevo aire puro. Me dio un beso y no dijo nada de que no hubiese cogido aun mi movil y se dirigio a la cocina, para darme tiempo a cogerlo.
-Jajajaja.-Rio.- Manu, no me lo imaginaria en la vida, tu fregando, dejame que te saque una foto.
Despues de la sesion fotografica, Alba se acerco a mi, me dio un abrazo y me miro, y declaro:
-Hazlo, si no quieres arrepentirte toda la vida.
Las manos me temblaban y hasta la tercera vez no consegui marcar correctamente todos los numeros de su telefono, aquellos numeros que habia borrado en su momento, pero que antes me habia asegurado de guardarlos para no perderlos en una de las cajas de zapatos de invierno que nunca bajaba del trastero. Alba me miraba, y por lo visto Manu habia acabado de fregar y estaba mirandome desde la puerta. Pulse el boton de llamada y espere unos segundos.
-Diga?
-...
Continuara...*
PD: No puedo poner enhes y acentos. Quien me lee desde el principio ya lo sabra, quien no que se lea el anterior capitulo y sabra el motivo =)
Sara*
http://www.adn.es/comunidad/comunidades/articulo/20080821/NWS-0084-manos.html