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domingo, 24 de agosto de 2008


Nos miramos de arriba abajo, con una distancia de un metro entre los dos, sentia el impulso de abrazarle, de quedarme a vivir en aquellos brazos pero estaba inmovil, solo sabia mirar a aquellas manos sin vida, que tanto habia acariciado y que me estaban respondiendo a casi todas mis preguntas.

Cuando alce la vista me tope con sus ojos. Nuestros ojos sinceros decian sin emitir sonido, lo que nuestros corazones pensaban y nuestras bocas no sabian expresar con palabras. Observando aquellos ojos pude ver que nunca se habia olvidado de mi que se sentia culpable por haberme dejado sola y abandonada, pude ver que a Sergio si le habia corroido la distancia, pude ver de que Sergio habia sufrido durante los dos anhos que habiamos estado separados, pude ver entonces de que Sergio aun sufria en silencio, que tenia miedo de no poder recuperarme, que tenia miedo de que yo hubiese encontrado a otra persona, que tenia miedo, tanto miedo como yo. No se lo que Sergio habia visto en mis ojos, probablemente miedo y sufrimiento, solo se que desnudamos nuestros sentimientos lagrima a lagrima, sientiendonos cada vez mas dentro de una bola de cristal.

Aquello parecia un espectaculo teatral mudo, alguna gente se paraba a observarnos. Quiza les gustaba el teatro o quiza les daba morbo ver llorar a la gente. Calculo que pasarian veinte minutos cuando tube que apartar mis ojos de los suyos, un pequenho ninho, de no mas de siete anhos, de tirabuzones rubios y ojos claros, choco contra mi pierna y callo redondo al suelo emitiendo unos gemidos que cualquier programa de debate televisivo del corazon estaria dispuesto a pagarle un dineral simplemente por su alto tono de voz y por su poca delicadeza. Me seque las lagrimas, recogi al despistado ninho del suelo y se lo entregue a la unica madre que me hizo senhas, la susodicha no se movio de la mesa de la cafeteria en la que estaba ni para recoger a su hijo, que de nuevo salio corriendo en busca de mas piernas con las que chocar.

Cuando volvi Sergio estaba esperandome. Se habia secado las lagrimas. Pero ninguno de los dos tenia miedo ya.

-Vamos a buscar algun bar donde podamos sentarnos tranquilos? -dijo entre sollozos-
-Esta bien

Comenzamos a caminar, sin rumbo, pero nuestra companhia bastaba para guiarnos. Evitabamos mirarnos, pero a cada paso, yo rozaba su mano con mis dedos, el sonreia por lo bajo.

Nos sentamos en el primer bar que encontramos, los dos pedimos un agua. Iba a mirar mi movil y cogi el bolso, me di cuenta que en todo el dia no habia vuelto a fumar y no sabia si a Sergio le gustaria que lo hiciese, asi que deje la cajetilla donde estaba y al ver que el movil estaba lleno de llamadas perdidas y de mensajes decidi hacer lo mismo que con el paquete de tabaco. Cuando nos trajeron el agua y la camarera nos dejo a solas le dije a Sergio.

-Tus ojos y tus manos ya me han ensenhado todas las respuestas que necesitaba para recomponer mi corazon. Pero como has sabido donde vivia? Vas a quedarte a vivir en Santiago?
-El mes pasado llegue de Salamanca fui a hablar con tus padres, casi llaman a la policia cuando me vieron atravesar la puerta, pero les conte todo lo sucedido y les explique que tu merecias saber la verdad, que merecias aclarar tu corazon y tus ideas, aunque ya no me quisieses mas, debias saber lo que habia ocurrido. Les hice prometer que no te dirian nada, que era yo el que debia arreglar toda esta historia-hizo una pequenha pausa para tragar saliba y continuo- Al principio me daba miedo volverme, por eso me matricule en la universidad de Salamanca, ya habrias hecho tu vida, igual hasta ya estabas casada, pero quien no arriesga no gana, y ademas queria que supieses que nunca habia dejado de amarte y que no era tan cabron como tu pensabas que era. Asi que gracias a que mi madre se sentia un poco sola y que mi padre habia encontrado en Salamanca una nueva esposa, consegui volverme para Galicia. Y nada, ahora vivo en una casa a las afueras con mis tios, normalmente nunca estan pero han venido hoy para quedarse toda la semana, no se que papeleo tienen que hacer.
-Ingenieria informatica? -pregunte-
-Si -respondio bebiendose todo el agua de un tiron- Ademas de decirte todo eso queria entregarte esto.

De su anorak, saco como un taco de lo que parecian cartas, atadas por un cordon de color malva.

-Solo te he traido diez, espero que cuando las leas me pidas que te traiga el resto, pero no me cabian todas en el abrigo.

Le sonrei como nunca lo habia hecho los pasados dos anhos y coji aquellas cartas y las guarde en el bolso.

Decidimos irnos ya, yo estaba cansada y no me apetecia coger el coche, asi que le dije a Sergio si me llevaba en el suyo. El coche de Sergio era un Renault Clio, parecia que en Salamanca se habia portado muy bien, el ya sabia donde vivia yo, asi que no me hacia falta guiarle, por tanto, decidi echarme una pequenha siesta en aquel comodo coche, con la mejor de las companhias. Ahora si me sentia liberada, con el poder de la verdad de mi lado, y del otro tenia al amor de mi vida, asi si que no tenia miedo.


Cuando llegamos al portal de mi casa, la situacion parecia un poco incomoda, pero me recordaba a los viejos tiempos, a nuestro primer beso, en mi portal, cuando el me habia acompanhado a casa para que no me volviese sola. Y como siempre, sin pensar le pregunte:

-Quieres entrar?


Continuara...*

PD: Sigo con el portatil italiano que no puedo poner ni enhes ni acentos. Hoy me ha costado escribir.. seran los sentimientos, quiza no este demasiado como siempre. Empalagosa??

Sara*

sábado, 23 de agosto de 2008


Atacar a Sergio con todas aquellas preguntas que tantas pesadillas me habian provocado, resulto servirme de balsamo, sabia entonces que pronto conoceria las respuestas. Sergio respondio:

-Quiza sea mejor que quedemos en algun sitio, el telefono no es un buen medio para hablar estas cosas

No sabia que decir, verlo despues de dos anhos, mirarle de nuevo a los ojos, ver aquellos labios que no podria besar, observar aquellas manos que no podria rozar, recordar nuestros momentos cada vez que mirase a alguna parte de su cuerpo... Pero debia afrontar aquello como la chica madura que siempre quise llegar a ser. Queria ir y queria saber las respuestas a todas aquellas preguntas que realmente para mi no tenian respuesta como por ejemplo, por que me habia dejado?, por que no quiso volver a hablar conmigo? si su amor fuese tan fuerte como el decia, no seria capaz de mirarme y no besarme cada vez que me mirase, por que no dejo que yo eligiese lo que yo queria? y ante todas estas preguntas habia una que me rondaba con mas fuerza que todas, sabria Sergio responder a todas y cada una de mis preguntas? Tenia miedo, ya se y todo el mundo lo sabe que soy muy miedosa en todo lo relacionado a temas sentimentales pero ese no era dia para echarse atras, asi que me repeti la frase -quien no arriesga no gana- unas doce veces, a la decimo tercera, numero gafado para algunas personas supersticiosas, dije:

-Tienes razon, te parece bien hoy?

No se realmente si lo dije porque sabia que no se lo esperaba y de alguna forma pensaba que asi podia intimidarlo, el caso es que me salio sin pensarlo y por sorpresa. Pero mas me sorprendio su respuesta al oirle decirme:

-Quieres que te pase a buscar o ya quedamos directamente en algun lado?
-Casi prefiero que quedemos en la plaza roja -asi lo veria desde lejos-
-A las seis y media te parece bien?
-Alli estare.
-Un beso Sara. Te qui...pipipipi

Si, colgue otra vez, ya se que parece que voy de dura, pero no quiero que me revuelva sentimientos.

Cuando me mire de arriba abajo, me di cuenta de que aun no me habia vestido, de que solo llevaba la ropa interior puesta y porque se me habia ocurrido que era domingo y que probablemente, Sara, mi companhera de piso llegaria de su viaje de enamorados y suponia que no le haria ninguna gracia que yo correteara por el piso desnuda.

Me dirigi hacia mi armario, solo tenia menos de una hora para vestirme porque ya habia decidido que no me iba ni a peinar, ni a maquillar, seria yo, como siempre lo fui, como el siempre me recordo. Mi armario llevaba por lo menos tres meses sin ser ordenado, busque y busque entre aquellas montanhas ropa y ropa que cada semana parecian reproducirse, y por fin, di con ella, era una simple blusa negra, tenia dos lazos de cada lado, y por la parte de delante, cinco botones de los cuales solo dos llevaria abrochados. Cogi mi pantalon gris, mi chaqueta de punto gris, mis victorias negras, mi abrigo negro y mi bolso. Lo tire todo en la cama, y lentamente fui poniendome cada una de aquellas prendas que antanho Sergio me habia quitado, Sabia que el recordaria la ropa que hoy me iba a poner.

Cuando ya estaba lista serian las seis y cuarto, las tres tilas habian hecho efecto y estaba tranquila, asi que cogi el coche para dirigirme hacia mi destino.

Durante el recorrido, consegui no pensar en nada, iba escuchando musica as que me centre en cantar las canciones, pero intuia que en el momento del reencuentro, ninguna cancion me valdria para calmar los nervios.

Tarde por lo menos diez minutos en aparcar y aparque como siempre, como pude, en el primer sitio que encontre, lo mas cerca posible, ya eran las siete menos veinte, asi que me dirigi rauda y veloz hacia la plaza roja, no queria que Sergio pensase que no estaba preparada, o que no queria ir.

Queria verlo antes de que el me viese a mi asi que fui entre la multitud y me dispuse en el sitio en el que menos me podria ver y en el mas cercano posible a el.

Alli estaba, no podia creer que despues de dos anhos le volviese a ver, el estaba alli, en medio de la plaza, mirando el reloj, no habia cambiado nada, solo su barba, la cual se dejaba asomar un poco mas de lo normal. Llevaba un pantalon negro y un anorak que le habia regalado yo, era de color azul electrico. Mi estomago se revolvia, sentia que le queria, que le amaba y que no podia hacer nada contra esos sentimientos, solamente ignorarlos. Hasta que saco sus manos de los bolsillos no me habia fijado en ellas, estaban como gastadas por el tiempo, parecia que habian cambiado, parecia que habian perdido toda la vida que tuvieron, sentia que tenia que agarrarlas y acariciarlas, que estaba maltratadas, descubri entonces por todo lo que Sergio habia tenido que pasar.

Paso a paso, muy lentamente me fui acercando hacia el, iba mirando al suelo, sentia su dolor, y al mismo tiempo sentia nuestro amor. Cuando alze la vista, el me estaba mirando...


Continuara..*

Sara*

PD: Portatil italiano que no tiene ni enhes ni acentos... Quiza cada dia esto se esta volviendo mas nhonho, cursi y romantico... Opinarr. Es el capitulo este que es largo, es lo que tiene el amor que no me deja acabar xD =)

viernes, 22 de agosto de 2008


Colgue, si, lo se, lo siento, tengo miedo, es normal, no quiero que me vuelvan a hacer danho otra vez, la vez pasada ya lo habia pasado suficientemente mal como para que se repitiese, queria hablar con el pero no sabia si era que me faltaban fuerzas, o que no estaba reparada solo se que los proximos dos intentos no mejoraron con respecto al primero. Alba y Manu tuvireron paciencia, sabian que no era momento para presionarme, era mi decision y por lo tanto tendria que estar preparada para afrontar aquello yo sola y para ver de nuevo los fantasmas de pasado que tanto me habian costado olvidar.

Tres horas despues de que Laura se fuese de mi casa, mi vida estaba patas arriba, nisiquiera me habia duchado, habia estado leyendo, comiendo, pensando, llorando y hablando con Manu y Alba, pero aquello ya era demasiado guarro hasta para mi, asi que decidi ir a ducharme, no sin antes, despachar de la manera mas educada posible a Alba y a Manu, queria estar sola y no queria machacarles mas con mis pensamientos. Les tuve que prometer que despues de ducharme, vestirme y peinarme les llamaria para salir a dar una vuelta y airearme.

Una vez en la ducha, uno de nuestros momentos volvio a asaltarme.

Ese fin de semana mis padres se habian ido a Lugo, a ver a la familia paterna, yo habia justificado una pequenha gripe a lo que yo sabia que era una simple tos, solo para quedarme.
Ese fin de semana tuvimos muchos momentos, pero me vino a la cabeza este en especial. Era viernes, habiamos decidido salir a dar una vuelta pero ninguno de nuestros amigos salia es noche, por lo tanto sobre las dos y media, tres menos cuarto ya estabamos en casa. Abri la puerta y mientras caminaba lentamente por el pasillo hasta el banho, fui sacandome una a una cada prenda que estorbaba en mi cuerpo. Sergio me seguia, sonriendo, a la vez que dejaba atras mi chaqueta, mi camiseta, mi pantalon, mis zapatos... Cuando me meti en la ducha, abri el grifo, el agua estaba caliente, sergio me miraba a traves de la mampara e inesperadamente, la abrio, y con toda la ropa se metio dentro, Sergio siempre sabia como sorprenderme, y como hacerme reir. Nos besamos, poco a poco, fui quitandole su ropa mojada. Nuestros cuerpos se rozaban a la par que resbalan con el agua...

No quise recordar mas, pero ese momento me hizo darme cuenta de que tenia que arriesgarme si queria ganar, asi que sali de la ducha, me seque y con solo la ropa interior me dirigi hasta el telefono, sabia que esta vez si que lo haria, asi que no merecia la pena miedo, marque el numero que ya me sabia de memoria.

-Quien? -sono su voz-
-Soy Sara.

La verdad es que no habia pensado que decirle, pero ya habia dado un paso y le habia dicho que era yo.

-Sabia que eras tu, solo queria que estuvieses preparada para decirmelo y hablar conmigo.
-Pues podias haberme ayudado un poquito. -dije de broma.
-Lo siento -dijo, pero sabia que no se referia a mi respuesta anterior.

De repente, mil preguntas salieron de mi boca.

-Como sabias que estaba en Santiago? Como sabias donde vivia? Estas en Santiago? Sigues viviendo en Salamanca? ...

Continuara..*

PD: Portatil italiano que no tiene ni enhes ni acentos...

Sara*

http://www.adn.es/comunidad/comunidades/articulo/20080822/NWS-1320-manos.html#a_comentarios

martes, 19 de agosto de 2008


Cuando Manu estaba abriendo la cerradura de mi casa con la copia de las llaves que yo le habia dejado, yo ya habia preparado la comida, colocado la mesa, puesto la lavadora, recogido el lavavajillas, hecho las camas y todo esto en un tiempo record de veinte minutos minutos, todo era poco para olvidar aquella maldita carta que habia soltado en el suelo de la entrada nada mas llegar a casa porque sentia como que me quemaba en las manos, sentia como que otra vez me dolia de nuevo el corazon.

-Ya estoy aqui. Donde esta ese cabron?.- grito Manuel, entrando corriendo en todas las habitaciones, buscando lo que ya no habia encontrado en su momento.

«Manuel tenia el pelo moreno, sus ojos eran marones, sus pestanhas eran muy largas y aunque su altura no llegase a la media nacional, gozaba de un cuerpo que ya le gustaria a mas de las tres cuartas partes de la gente que supera la altura media nacional. En cualquier caso, Manuel era mi mejor amigo. Siempre estaba ahi cuando le necesitaba y lo mismo ocurria en el caso contrario, nos complementabamos muy bien, me encantaba como me hablaba, como me consolaba, su filosofia....
Nos conocimos de pequenhos, en el primer curso de la ESO, cuando yo decidi enamorarme de el y el decidio que no se enamoraria de mi nunca, aquello acabo en discusion, y durante un tiempo dejamos de hablarnos, pero el destino nos volvio a juntar de nuevo, y aqui estamos, en Santiago; el en la casa del clan, y yo alquilada con mi amiga Sara en nuestro super piso de lujo. La verdad es que el se pasa el dia en nuestro piso, porque a parte de que para ir a su casa tiene que cojer el coche, asi me hace companhia en las noches que tengo que pasar en soledad. La verdad es que los dos estamos ahora en la etapa de transicion, de instituto a universidad pero yo he anhadido una etapa nueva que solo el y yo sabemos, la etapa de busqueda, mediante la cual, esperemos que encontremos a nuestras respectivas parejas. Yo se que Manu no quiere que exista esta nueva etapa, pero en el fondo los dos sabemos que necesitamos el amor de alguien a nuestro lado. Para Manu alguien que le quiera como se merece, y para mi, no pido mucho, simplemente alguien que me vuelva a ensenhar lo que es el amor.«

Yo no dije nada, solo le senhale desde lo mas lejos que pude, al suelo, a aquel pequenho rectangulo beish.

-Es esa mierda lo que te trajo el ... anormal ese?.-dijo con el mismo tono de su llegada.- Por lo menos no venia el detras.-rio a carcajada limpia

Al ver que mi reaccion no habia sido la misma, Manu vino corriendo a darme un abrazo, sabia lo que sentia con solo abrazarme. Notaba sus brazos cada vez rodeandome mas fuerte, notaba su calor, tenia ganas de llorar, pero Manu estaba alli, asi que estaba tranquila.

-Comemos? He hecho arroz a la cubana.- dije antes de que se me escaparan las lagrimas.

Durante la comida, hubo silencio, normalmente, si estamos los dos juntos nunca hay silencio, pero ese dia Manu respeto mis sentimientos, sabia que no queria hablar y que el mas minimo comentario me haria llorar. En el transcurso del postre, Manu me conto, para romper el hielo, como se le habia cruzado un seat ibiza tuneado en una rotonda, no atendi sus palabras, pero supuse que era algo gracioso porque el se estubo riendo hasta que los dos nos acabamos el postre, los dos sabiamos que se acercaba el momento de leer aquella carta.

-Donde esta Sara?.- dijo para introducir el tema de la carta.
-Este fin de semana se ha ido de viaje romantico.

Y sin mediar mas palabras, me levante, agarre a Manu de un brazo y lo sente en el sofa, coji el sobre y lo abri, le entregue la carta a Manu y espere que las verbas que Sergio habia escrito en su momento salieran de aquella alentadora boca, que tanto me habia ayudado y que ahora me haria llorar.

Hola mi vida:
Hoy te escribo, corto pero intenso para decirte lo mucho que te amo, y para decirte que me tengo que marchar a Salamanca con mi padre. Mi madre esta de acuerdo con la decision de mi padre, parece que aunque esten separados aun saben como fastidiarme.
Cuando mi padre se entero de que debia repetir curso (seguramente se lo habra dicho mi hermano porque yo le habia prometido a mi madre que estudiaria como nunca, y le habia contado que estabas tu, y que no queria separme de ti, y me dijo que ella no diria nada, pero el payaso de Julio, tubo que ir a contarselo, no aguanta que estemos juntos y menos desde que se que esta enamorado de ti)
Necesito que ahora entiendas que me tengo que ir y dejarte ahi sola, ya no te hablo ni te miro porque sufro y se que tu lo haces tambien, por tanto yo sufro el doble y todos los dias lloro, varias veces he intentado escaparme de casa pero mi padre me tiene controlado y aunque hoy corte esta relacion (se que volvere a por ti) se que lo pasaras mal dos meses o tres pero que volveras a estar bien el resto de vida que te queda sin mi, porque no quiero hacerte sufrir, que la distancia te nos rompera por dentro y que moriremos poco a poco, sin poder tocarnos, sin poder sentirnos, sin poder juntar nuestras manos. No podre volver hasta que acabe segundo de bachillerato y vaya a la universidad, que sera cuando estes leyendo esta carta. Espero que me des otra oportunidad porque si te entrego esta carta es porque te amo como siempre.

PD_:Siempre en tus manos

Un besito

Sergio


Mareas de lagrimas inundaban mis ojos a la par que mis mejillas, Manu me abrazaba con toda la fuerza del mundo, el movil en mi mano, y una duda rondaba en mi cabeza «le llamo?«

continuara..*(o eso espero)

PD: lo de siempre las enhes i los acentos :) no los puedo pponer porke es un portatil itliano, pa que veais que no es todo de tan buena calidad :)

Sara*

http://www.adn.es/comunidad/comunidades/articulo/20080820/NWS-0075-manos.html

domingo, 17 de agosto de 2008


Me sorprendio mi respuesta, nisiquiera la habia pensado, me salio como si mi propio corazon estuviese hablando por mi. En ese momento me prometi que algun dia escribiria sobre ese sentimiento, pero eso ya es otra historia.

Laura miraba ahora hacia el horizonte, como si esperase que me fuese y la dejase alli sola, en aquel banco corroido por el tiempo, como si imaginase que yo volveria con mis amigas y les contaria entre risas, la historia de aquella estranha con cuerpecito de ninha y mentalidad de una mujer, que se me habia cruzado en el camino. Pero mis intenciones no se parecian ni por asomo a lo que aquella mente podia llegar a imaginar.

Derrepente, un, «no me voy a ir« salio de mi boca, mis intenciones con esas palabras era dejarle claro que si necesitaba hablar, yo tenia todo el tiempo del mundo para escucharle, pero al parecer Laura no lo entendio y de un brinco se levanto del banco, me miro con desprecio, pero al mismo tiempo con pena, nunca olvidare aquella mirada que me dejo clavada en el banco. Se metio las manos en los bolsillos, y con la cabeza gacha comenzo a andar sin rumbo, por la parte oscura de la acera, donde nadie pudiese verla, donde ella se sentia mas comoda, a la sombra, invisible.

Recapacite, volvi a decir la frase en mi mente una y otra vez, la verdad es que no sonaba nada bien, la grite, Laura aun estaba cerca, pero yo estaba tan rabiosa conmigo misma que solo queria que mi frase sonase bien. Desee volver atras y que mi tremenda bocaza se hubiese estado callada, porque realmente me habia sentado mal que Laura se fuese, quiza porque ella me habia confiado sus sentimientos o porque habia sacado algo de mi que hasta yo misma desconocia. Habian pasado ya varios minutos y solo le encontre un remedio a aquel gran error, abri mi bolso y cogi mis Victorias, me las puse al mismo tiempo que metia los tacones en el bolso, Laura estaba cada vez mas lejos, y la absolucion de mis pecados se iban con ella, agarre fuerte el bolso, y empeze a correr hacia ella.

Al principio iba sin rumbo, solo supe seguir por el camino que la habia visto partir, pero poco a poco fui descubriendo una pequenha sombra cada vez mas grande, que se abria paso entre la oscuridad y que tal cual como iba parecia un alma en pena. Le gritè:

-!Laura! Lo siento... Lo siento Laura... No era mi intencion ofenderte!

Laura se paro en seco, y yo seguia corriendo y corriendo y cada vez veia una sombra mas y mas grande... No recuerdo muy bien como fue exactamente el golpe, pero derrepente me vi sentada en el suelo, abrazandome con Laura y carcajeandome de la gran caida. Fue en ese momento cuando conoci a Laura.

«Laura era de Barcelona, habia venido con su madre y con su hermana de vacaciones por Galicia y habian decidido quedarse una semana en cada provincia gallega, esta semana les tocaba Santiago de Compostela, mi ciudad de acogida durante el transcurso de mis estudios universitarios, esa noche ella habia decidido salir a dar una vuelta para airearse y se habia perdido. Varios yonkis habian intentado manosearla y hasta me describio a uno de mis amigos que habia intentado abusar de ella.
La historia de Laura en Barcelona no era demasiado bonita, no tenia demasiadas amigas, solo un verdadera, y las que tenia eran todas unas cabronas, hablando claro, alguna de esas amigas me recordo a mi infancia, a cuando nosotras eramos unas imbeciles que nos metiamos con la gente, juzgar por juzgar, es el lema de todo adolescente travieso o traviesa. Algunas de las amigas de Laura le decian que era fea, y la mayoria no aceptaban del todo que fuese lesbiana«

En algunas partes de su historia a mi me saltaron unas pequenhas lagrimas, estaba siendo muy dura la vida de aquella pobre ninha y yo que soy una mujer de impulsos me propuse intentar que Laura sufriese cada vez lo menos posible. Eran ya las 7 de la manhana y la madre de Laura la estaba llamando por telefono, su cara lo decia todo, le ensenhe mis llaves de casa. Laura respondio un si rotundo con la cabeza y hablo con su madre.

Caminamos hasta el aparcamiendo que hay mas cerca de la alameda para buscar el mini cooper que nos llevaria rumbo a una cama. A los dos segundos de meterse en el coche, Laura se quedo dormida, con el cinturon en la mano, le coloque el protegevidas, pague mi deuda y partimos rumbo a casa.


Continuara...*

Pd: bueno... igual me llega para escribir un libro jaja, me guta mas la primera parte, parece que hoy no etyo concentrada o nose que me pasa, perdon por los acentos es el portatil italiano este que no tiene para poner acentos normales, ni enhe. Un besito


Sara*